sábado, 5 de enero de 2013

Rodrigo Arias, mártir del neoliberalismo.


Los anodinos días de inicio de año se vieron sacudidos pronto por el anuncio de Rodrigo Arias que abandonaba sus intenciones de ser candidato del Partido Liberación Nacional (PLN). A fe de ser sincero, creo que salvo su círculo cercano nadie tenía ni la más remota sospecha que esto iba a pasar, aunque ahora salgan algunas figuras diciendo que desde noviembre ya tenían informaciones. Los más creíbles, dicen que desde el jueves se oían rumores.

Vale la pena plantear algunas reflexiones al respecto. Ya se han dado varias opiniones, pero en muchas hecho de menos un análisis más crítico, partiendo de una causa que a mi modo de ver es la fundamental en este caso y que usaré como hipótesis en este túnel: la salida de Rodrigo Arias debe ser vista no como un acto individual, sino como una maniobra del sector de la burguesía más vinculado con los intereses de la economía globalizada y con el proyecto aperturista neoliberal que se ha estado implementando en Costa Rica en los últimos 15 años, por lo menos.

Las razones mentadas.
¿Qué tanto habrá pesado el pragmatismo de
Oscar Arias en convencer a su hermano para que se retirara?

Hasta ahora lo que se ha promocionado como las razones que motivan este acto son, fundamentalmente, dos. Por un lado, como primera y fundamental, el que a partir de una encuesta se logra determinar que Arias no tenía un suficiente apoyo entre los(as) eventuales votantes de la convención que lo enfrentaría con Johnny Araya y Fernando Berrocal. De ellos, Araya es quién parece tener mayores intenciones de voto y Berrocal tiene las mismas posibilidades de una mujer de llegar a ser Papa. La encuesta fue pagada por el mismo Arias, por lo que los resultados no son conocidos, así como no se sabe si existieron otras preguntas además de la de intención de voto.

Estos resultados le llevan a tener una escasez de recursos económicos, mismos que según declaraciones de Gerardo Faith, rondarían los 1,3 millones de dólares. Amargamente Arias se quejó de que los números negativos en las encuestas hizo que se alejaran los donantes. Traducido en lenguaje más ácido, los inversores en el negocio vieron que no iba a darles los réditos esperados (contratos futuros, puestos ministeriales o en embajadas y leyes que les favorezcan, entre otros).

Las razones de clase

Pero estas razones no parecen ser las únicas o las de fondo. No es que sean falsas, ni mucho menos. Pero tampoco son las únicas. Así visto, sería muy simple y la realidad nunca lo es. Es por ello que creemos que existen otras, que si bien no están comprobadas empíricamente, tampoco creo deban ser descartadas. Estas razones fundamentales son las que podríamos identificar como razones de clase. Por eso es que Rodrigo Arias hoy debe ser venerado como un mártir en los altares neoliberales de Costa Rica.

La burguesía costarricense no es una clase monolítica. Falta mucha investigación en la caracterización de los sectores que la constituyen, eso es una falencia de la Sociología nacional (y hace falta por demás). Sin embargo, si es observable que un sector de ella se encuentra vinculado con los intereses de la economía globalizada, sobre todo en los campos de la intermediación financiera y la exportación de servicios. Otro sector posee intereses vinculados con la importación y comercialización de bienes de consumo masivo. Estos dos sectores han sido los ganadores con los procesos de apertura, fundados en las premisas del “libre comercio” (de impronta neoliberal) que se vienen impulsando en Costa Rica, vale señalarlo, desde la firma del TLC con México en la administración Calderón Fournier (1990-1994).

Se han constituido en una oligarquía que mantiene un control fuerte sobre los partidos políticos, sin que ello signifique que se involucran directamente, como actores individuales, en las refriegas políticas. Pero su peso en la financiación de las campañas y pre campañas electorales es tan fuerte, que no puede ser despreciado. Por otro lado, en algunos casos, colocan actores provenientes desde lo económico en puestos de gobierno, tal es el caso del vicepresidente Liebermann. Oscar y Rodrigo Arias pertenecen a esta oligarquía, siendo no sólo actores políticos sino también económicos. Hay que recordar que Oscar Arias es sacado del retiro, elegido como candidato por el PLN sin convención interna y usa buena parte de su gobierno en la aprobación del TLC con Estados Unidos, que si bien no era el primero, si marca la pauta de lo que iban a ser los posteriores (Unión Europea, China, Singapur, Colombia, etc.).

Los intereses de esta oligarquía, sin embargo, están topando con una pared que les impide profundizar y acabar su proyecto económico. La Constitución, el sistema judicial y la estructura del Estado son los ladrillos, entre otros, que constituyen esa pared. No es casual que los esfuerzos discursivos se hayan enfocado en tratar de implantar esa idea en la opinión pública: es necesario, imprescindible, casi que un asunto de vida o muerte, cambiar la “arquitectura del Estado”. Al respecto vale la pena leer el artículo de Héctor Solano titulado “El 'Informe de los Notables' de la Chinchilla”.

Precisamente este elemento es para mí el fundamental para lograr una mejor comprensión y con ello una mejor explicación de que fue lo que pasó ayer. Los elementos fundamentales, en mi comprensión son:

  1. Una eventual candidatura de Rodrigo Arias habría polarizado la campaña electoral de manera peligrosa para el PLN, tal vez no poniendo en peligro ese tercer período necesario para la oligarquía, pero si llevando a que los resultados eventualmente le hicieran entrar con una cuota de legitimidad baja y frágil. No es que una victoria electoral amplia garantice que la legitimidad se mantenga, como lo demuestra Chinchilla, pero sí ayuda.

  2. Araya se ha creado una imagen de
    "simpático y popular" a punta de
    topes, desfiles y fiestas faranduleras.
    Es cierto que Johnny Araya es una persona que se ha creado la imagen de político popular, entendido como de extracción y afinidad popular. Y no es algo que necesariamente sea innato en él, lo ha construido pacientemente a lo largo de casi 20 años de estar como Ejecutivo y Alcalde del Cantón de San José. Construir bulevares, barrios chinos, organizar desfiles de la luz y otros “panem et circens” similares, son los ejemplos para ilustrar esta afirmación. Asimismo, ha demostrado una habilidad especial en establecer relaciones clientelistas, que le han permitido ganar todas las elecciones en las que se ha presentado, eso sí, con cuotas de abstencionismo que deberían sonrojar a los defensores de las elecciones como el epítome de la democracia.

  3. Ante esta situación, lo mejor para lograr una victoria en febrero del 2014 era quitar de por medio a Rodrigo Arias. Y de paso evitar una lucha cainita entre la dirección del PLN y las bases que parecen inclinarse por Araya. Es por ello que la torcedura de brazo que le deben haber hecho a Arias, las negociaciones que deben haber establecido para que anunciara su retiro, lo hacen merecedor a la palma de los mártires de ese poco honorable santoral neoliberal.

  4. Así, Araya se convierte en un caballo de Troya: los intereses económicos que estaban con Arias ahora estarán con él, lo que no cambia mucho el panorama de un gobierno que, al final, simplemente sea una solución de continuidad de la última fase del proceso de implantación de los cambios económicos necesarios para los intereses de la clase hegemónica: la modificación de la estructura y ordenamiento del Estado. La puntilla que terminará con el Estado de Bienestar de una buena vez.

Los errores de apreciación desde la oposición

Estos argumentos no los he visto planteados por los sectores de la oposición al PLN, lo cual no significa que sean absolutamente correctos en todo. Pero sí me parece que no mencionarlos es un error, salvo que no los consideren así.

Fundamentalmente, las principales muestras de alegría y satisfacción, han salido del Partido Acción Ciudadana (PAC). He leído declaraciones de Juan Carlos Mendoza, Luis Guillermo Solís, Ottón Solís y Elizabeth Fonseca. En todos ellos lo común es plantear que este retiro es la derrota de una generación de políticos tradicionales y un triunfo de la ética y que el pueblo ha castigado la dictadura en democracia de los Arias. Error, craso error verlo así. Primero porque no son los Arias quienes marquen el punto de quiebre entre generaciones, desconociendo que son precisamente los elementos más jóvenes del PLN y otros partidos similares, los que formados en el alero de los Arias, moralizados bajo el código neoliberal (en lo económico) y conservador (en lo político), han dado muestras de que sí toman el relevo, están dispuestos a todo. Para muestra un botón: ¿Quienes redactaron el “Memorándum del Miedo”? No fueron los hermanos Arias (ellos eran los destinatarios, recordemos), fueron dos jóvenes políticos formados bajo su alero.
Kevin Casas, coautor del memorando del miedo.
Hoy es consultor internacional después de
renunciar como ministro del gabinete Arias.
Fernando Sánchez, exdiputado y actual embajador ante el Vaticano.
Junto con Casas, autor del memorando del Miedo.

Por otro lado, la han dado una carta de residencia en el reino de la moral a Johnny Araya. Dado que el “pueblo”, como categoría difusa, ¿castigó a Arias por inmoral, significa que premia a Araya por moral? Suena bastante raro, pero entre líneas esa es una conclusión que mucha gente puede sacar. El hecho aquí es que se debería analizar el accionar de Araya como alcalde y con ello prefigurar las maneras en que llevaría a cabo la dirección de una eventual presidencia suya. Y por otro lado, se desconoce un hecho más importante: el talante del PLN en los últimos años ha sido el de favorecer manejos corporativistas de la gestión pública y con ello se abren las posibilidades a pillajes y corruptelas de todas las magnitudes imaginables. Como decía alguien por ahí, en ese partido la corrupción es un elemento estructural.

Lo más grave de todo es sin duda que hoy el PLN amaneció con candidato. Su ratificación deberá hacerse en la asamblea nacional de dicho partido, donde por cierto, Arias mantiene un control importante. De ello se deriva que en un eventual tercer gobierno liberacionista, el equipo principal de trabajo tendría una importante participación de ministros, diputados y asesores con vínculos en la oligarquía neoliberal. Por consiguiente, ¿qué ha ganado el destacamento progresista de este país? Nada, simplemente que ya se sabe cuál es la cara visible del enemigo.

12 comentarios:

  1. Interesante, pero me quedó debiendo, porque no creo que la oligarquía sea tan monolítica en este momento. Hay signos "raros" que debemos encontrar como significantes de algo, sobre todo los retiros de candidaturas: Ottón Solís, Otto Guevara y ahora Rodrigo Arias.
    Es cierto que las fuerzas productivas del país se sienten frenadas por las relaciones de producción, pero no veo por dónde puede resolverse esta contradicción. La presencia cada vez más continuas de manifestaciones (democracia en la calle) asusta a la oligarquía y saben ellos que esto aumentaría con un gobierno de Rodrigo Arias. Necesitan bajarle presión a la olla. Johnny Araya no es neoliberal al estilo Arias, es populista y hasta sectores de exizquierdistas lo ven con simpatía, él habla de regreso a la socialdemocracia, por lo que algunos prefieren amarrarlo ahora que enfrentarlo dentro del PLN. Paradoja: la renuncia de Arias amarra más a Araya a los círculos neoliberales de cara a su posible triunfo. ¿Y el movimiento popular?

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  2. Precisamente ese es uno de mis argumentos, hay una oligarquía con mayor cuota de poder esa que identifico con los intereses aperturistas. Hay otra que no necesariamente está saliendo bien de la apertura. La salida de Guevara creo va por el camino de salvar del naufragio al ML y la de Ottón, habrá que ver si no impulsa un alter ego y él sigue con el control. Lo que apunta de Araya es cierto y en eso es que radica más el peligro para el 2014-18; su populismo le puede servir funcionalmente a la oligarquía para lograr aplacar la protesta e incluso lograr desmovilizar manifestaciones del movimiento social y el famoso regreso a la socialdemocracia... ¿cuál? Porque hasta Blair decía que su gobierno era socialdemócrata. El mismo Arias (Oscar) se da el tupé de llamarse así. ¿Y el movimiento popular? Muy bien gracias, amarrados en los miedos, los prejucios y el pasado (casi) glorioso de la lucha contra el TLC. Gracias por leerme y gracias por poder leerte.

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    1. Hola juan! Debo decir q fascinada con tu lectura d la q comparto muchos puntos aunq el.lenguaje sea un poco mas rudo q el tono un poco mas conciliador q prefiero usar. Sin embargo fino y justo analisis, creo q debieras enviarlo, suavizado a prensa d mayor difusion. Lo q extraño, y q debierasnreflexionar en otro tunel, pequeñito,es el d QUIEN es oposicion aca y sobre todo PARA QUE, xq logran movilizar gente y luego, con el "poder" no hacen nada, ej: la alianza legislativa, el alcalde d perez zeledon. A veces es mejor pensar en votar x gente q al menos sabe Q hacer!! Don William: m encanto su comentario, muchas gcias

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  3. Ese optimismo exacerbado por la renuncia de RAS a su pre-candidatura es completamente engañoso Topito. Precisamente hay que descubrir ante la gente la maniobra, la cual puede verse desde el momento en que Villanueva da su adhesión a Araya, o cuando el se sienta a una tamaleada con la presidenta y su primer damo. Así las cosas, pareciera que los sectores más rancios de la oligarquía y el grupo neoliberal que nos desangra hace ya varios lustros han logrado decirle al alcalde josefino que no importa, que él puede ir a Zapote, pero siempre que defienda sus intereses, y para ello le ponen fichas dentro de su equipo para que le lleven el control, aunque no podemos olvidar el triste papel del mismo Johnny en el proceso del TLC y la "organización" de alcaldes que realizó para apoyar ese nefasto tratado.

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  4. Curioso: el Ministro de Hacienda en el gobierno de Óscar Arias y hombre de confianza del "arismo", Guillermo Zúñiga, renunció también en estos días a la gerencia del Banco Crédito Agrícola, de donde se pensaba hacer "préstamos" millonarios para la campaña de Rodrigo Arias.

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  5. Amigo:
    una recomendación, nada más que eso y solo eso. ¿Por qué no quita esa especie de certificación en su blog, la que uno tiene que escribir para demostrar que "no es un robot"? Con un comentario anterior tuve que hacerlo tres veces y, la verdad, se trata de hacerle fácil el tránsito a la gente que quiere opinar, no ponerle obstáculos, a veces cuesta entender las letras y a veces los números. Total, si escriben algo que uno no quiere tener, lo borra y listo. Creo que se hace editando la configuración del blog. Saludos

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  6. Rodolfo Ulloa Bonilla6 de enero de 2013, 11:16

    La Asamblea Nacional que elegirá a Johnny Araya será la nueva, no la actual dominada por los Arias. Es decir la que surgirá del proceso de renovación de estructuras del PLN y es de suponer que ya no será Arista. Ante la desbandada previsible provocada por la renuncia de RAS hacia el Arayismo, a Johnny le quedará el camino libre para nombrar las autoridades y darle a la campaña electoral la orientación que considere conveniente, lo que supone no solo llegar a esos acuerdos con los sectores de la “oligarquía neoliberal” que se mencionan en el comentario (incluido ese Arismo que habrá que ver qué tan desdibujado o disminuido) pero también con distintos sectores partidarios (incluido el chinchillismo, el toñismo o el berrocalismo) o con su generación (cuarentones-as y cincuentones-as). Habrá que ver qué sale de esos equilibrios.

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  7. este ha sido el análisis más inteligente que he visto de lo que pasó esta semana. estoy profundamente agradecido.

    si vemos los gobiernos de Arias como una ejecución paciente e inteligente de devolver el reloj a 1947 (¿o sería mejor decir 1941?), a la Costa Rica donde gente como el abuelo Sánchez era amos y señores, lo que pasó esta semana solamente puede calzar dentro de eso, dentro de un par de vidas dedicadas a la restauración de los derechos y privilegios de la oligarquía. no cabe la excepción. ellos no improvisan, si no que juegan pensando en el largo plazo.

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  8. Mario Zeledón-Cambronero7 de enero de 2013, 15:18

    ¡Cómo se puede decir me gusta, me gusta mucho, y me hace falta una segunda y hasta tercera parte, donde sean analizados otros aspectos de la "triste" política llamada "nacional", muchísimas gracias, Topo, por tu comentario!! Me come la curiosidad... y para salir de la duda, ¿por casualidad sos politólogo? No lo parecés...

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    1. Mi carrera base es Enseñanza de las Ciencias (educador) y estoy cursando la Maestría en Sociología de la UCR.

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  9. Hola, Juan. Gracias. Muy interesante y sugerente tu propuesta. Yo, sin embargo, tiendo a pensar que quizá (solo quizá) la cosa podría ir por otro lado. Lo simplifico diciendo lo suguiente: en tu análisis -que otras personas comparten- parece imaginarse una burguesía u oligarquía que está acomodando fichas con el talento de un Gasparov frente al tablero. No les servía RAS, entonces quitan a RAS y ahora acomodan el asunto para que sea Johnny quien cumpla con los cometidos necesarios ¿Realmente tienen la cosa tan bajo control? Porque lo que es la economía no las tiene todas consigo; el sistema político les está resultando cada vez más disfuncional; y el "pueblo", pues aunque se drogue durante diciembre, al cabo resulta que cada día desconfía más y más y cada día se va poniendo como más rejego. Creo que la cosa es más compleja y que el retiro de RAS podría ser manifestación justo de tal cosa: que la cuestión no está bajo control, cuando, por otra parte, poner a Johnny "bajo control" podría no ser tan fácil, no porque el alcalde sea el gran socialdemócrata que dará la sangre por volver al PLN original, sino porque no es un tipo de confianza...entre otros inconvenientes que le adornan. En fin, esta es una reflexión apresurada y amistosa que escribo a la espera de sacar el rato para escribir algo más reposado en mi blog. Saludos

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    1. Luis Paulino, ¿todo bien? Gracias por tu comentario y me gustaría plantear algunas precisiones, no en ánimo de polemizar por polemizar, sino más bien aprovechando tu aporte que, junto con los demás, ayudan a crear una inteligencia colectiva.
      En primer lugar, no quise plantear una lógica conspirativa tal y como la ilustrás "con el talento de un Gasparov". Pero lo que sí creo es que, si bien talvez esas no eran las premisas los efectos sí los podríamos leer de esa manera. Una pregunta, en la línea de las razones que dió RAS; ¿porqué no logró atraer el apoyo financiero necesario? ¿Porqué los grandes donantes le dan la espalda? ¿Porqué JAM parece sí haberlo atraído? Si no lo apoyó el capital de siempre, ¿logró nuevos apoyos?
      De otro lado, la verdadera lucha ahora se traslada hacia el control de las distritales y de ahí para arriba hasta llegar a la Asamblea Nacional del PLN, hay que recordar que ahí es donde se eligen las diputaciones.
      También valdría valorar quienes son los puntales de apoyo de JAM y que tanto deberá contar con los apoyos de los Arias; así los escenarios posibles (algunos por lo menos): 1) Un control preponderante de JAM y un sector poco definido hasta ahora, 2) Un "entente cordiale" entre ese sector nucleado en torno a JAM y el de los Arias, 3) Que los Arias den un paso al lado y dejan a JAM en una situación de tener que jugársela solito y 4) Que los Arias logren un control de la Asamblea Nacional, que puede ser total (mayoría) o bien de suma cero (nadie tiene mayoría), lo que les permitiría una posición de poder negociar con JAM y lo dejen limitado en sus intenciones. Gracias por tu aporte.

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