domingo, 3 de febrero de 2013

Discrepancias con Jaime Ordóñez. Reacciones a una intervención sobre la coalición de oposición.


 Ayer sábado 2 de febrero, en el auditorio de la Conferencia Episcopal, asistí como observador por el partido en el que milito, a una reunión del grupo que se ha dado en llamar de “Río Segundo”. En la invitación que nos cursaron, mencionaban que era una reunión en la que el protagonismo descansaba, fundamentalmente, en las organizaciones sociales. En ese tanto asistimos, eso sí, con un compromiso de participar únicamente si era necesario y sin querer influir en la dinámica de la reunión.

Es hora de ir desmitificando a los
expertos del sistema, que más ac-
túan como profetas que como aca-
démicos en el debate público.
En cierto momento, intervino el politólogo Jaime Ordóñez. Su nombre y su cara son bastante conocidos por el gran público, sobre todo en la época electoral, dado que se ha convertido en uno de esos expertos del sistema, cuyas opiniones son tomadas como ciertas y definitivas y, usualmente, no son ni discutidas ni confrontadas. Y en este caso, no fue una excepción. Hay que agregar que, además, parece era un observador, aunque no faltaron comentarios de corrillo que calificaran su presencia como un acto de paracaidismo.

Haciendo primero una diferenciación ante el resto del auditorio, dejando patente cuales son las credenciales que le legitiman como experto, comenzó a dar una prescripción de lo que se debía hacer y como se debía hacer. Desde ahí ya tengo discrepancias con él. En primer término, demuestra un talante de superioridad sobre las personas que ahí asistieron. Empezar diciendo que forma parte de un “esfuerzo académico”, ya marca una diferencia (nosotros sabemos, Ustedes no; escuchen a quien sabe). Recitar su curriculum y su experiencia (que no voy a negar porque es innegable), sólo refuerza lo anterior.

Mariano Figueres, inspirador
del esfuerzo por construir una
coalición electoral progresista.
Ya cuando inicia con su prescripción “autorizada” plantea que la coalición que busca Mariano Figueres y otras personas, no debe cerrarse a ninguna corriente. Aquí viene el segundo irrespeto dado que, pocos minutos antes, el mismo Mariano Figueres había señalado que uno de los pilares sobre el que pretenden construir esa coalición es el de la coherencia ideológica, y esta coherencia se busca a partir de un punto de partida fundamental: debe oponerse a la ideología neoliberal que ha inspirado las acciones económicas del Estado en los últimos 30 años. Ordóñez descalifica este propósito y sólo lo podría entender bajo una visión de “se acabó la historia”. ¿Habrá algo de esto, será esta una lógica que ha inspirado a quienes claman por todos contra Liberación Nacional?

Como corresponde a un experto del sistema, su prescripción la trata de ilustrar con ejemplos considerados exitosos por Ordoñez. Nos mencionó tres: España (1975), Nicaragua (1979) y Chile (1992). En todos estos procesos, menciona, los partidos políticos depusieron sus objetivos políticos particulares para pactar alianzas. Pero Ordóñez obvia, no sí se por olvido o por omisión voluntaria, que en estos tres países cuando se dan los pactos que conducen a estos acuerdos, se viene saliendo de dictaduras militares altamente represivas (Franco, Somoza y Pinochet respectivamente), donde el accionar de los partidos políticos estaba prohibido y reprimido y en donde la principal reivindicación pasaba por construir un sistema político que se basara en la democracia electoral liberal. Desde ahí, ese era el objetivo común que podría unificar a las derechas y las izquierdas en esos tres países.

Desde una posición de ex-
perto, que reforzó al inicio
de su intervención, Jaime
Ordóñez cometió algunas
omisiones en sus ejemplos.
El caso de Costa Rica no es ese. El orden democrático electoral no se ha roto, los partidos políticos aún siguen siendo el puntal sobre el que se ordena el sistema político. Por eso es que la coherencia ideológica sí es importante, dado que forma parte de explotar las posibilidades mismas del sistema electoral. Una digresión aclaratoria: cuando hablo del sistema electoral lo pienso un poco como un tipo ideal, sin entrar a considerar los elementos que lo sesgan o son contradictorios entre el ser y el deber ser.

El segundo elemento en el que Ordóñez nos dio una prescripción fue cuando señala que más que plantear cuestiones de principios orientadores de construcción de un programa electoral, lo que se debía era tomar “cuatro o cinco cosas” y sobre eso articular la coalición. Nuevamente hay un cierto irrespeto, dado que no parece haber leído 15 afiches colocados en las paredes del auditorio y que recogían muchas propuestas concretas que ya han propuesto. Igualmente, busca ejemplos y se ceba con el caso de los salarios de los profesionales médicos de la Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS)
.
Concretamente hace una comparación entre el porcentaje del presupuesto que la CCSS destina al pago de salarios (según él 83%). Pasa después a mencionar que la CCSS debería destinar un 25% en investigación y suministros. Pero deja ahí la cosa. Tratando de seguir su lógica, si ese el problema, entonces no importa como se resuelva, siempre estará bien. Pero sí importa y, con el debido respeto, habrá un condicionante de orden ideológico en la toma de la decisión, en tanto la ideología es, entre otras cosas, un conjunto de valores que permiten orientar la praxis ante un problema concreto. Sólo como curiosidad, ¿será lo mismo despedir personal que reforzar el cobro a los morosos? No lo creo.


8 comentarios:

  1. Se abrió el debate...eso es bueno!!!!!!!!!!!

    ResponderEliminar
  2. Muy de acuerdo con vos Juan!! En especial xq esas posturas de que la coalición debe de aceptar a todo el mundo hay que combatirlas.

    ResponderEliminar
  3. Pregunta obvia ¿Juan será que la unidad en la acción está con otros sectores? Y no sólo él aparece cada cuatro años, casi todos los que proponen esa coalición, una más, esa foto que pusiste es de hace como 15 años, saludos...

    ResponderEliminar
  4. Coincido con el comentario en muchos puntos: Si lo principal es sacar al PLN del poder para que vuelva el PUSC o peor aún: el ML o el PLAC que tan "mala leche" han dado, ni vale la pena un esfuerzo de unir fuerzas. Ayer, fue claro que en punto no era sacar al PLN y encaramar a otro, sino desterrar el modelo neoliberal.

    No tendría sentido formar una coalición con todos los partidos de oposición, si muchos de ellos le han hecho el juego a los neoliberales del PLN. Veamos: el PUSC se unió a la mayoría mecánica de los 38 en la legislatura anterior, el ML no dudó en dar sus votos para consolidar el proyecto neoliberal del PLN, tampoco José Manuel Echandi o Guyón Massey "tuvieron un instante de conciencia" y rapidito vendieron el voto o al menos eso dejaron ver por la forma de actuar. El PAC votó contra la agenda de implementación pero no dio guerra como esperábamos y Andrea Morales fue clara al decir que ella (traicionaba) de frente y que lo mismo hacía su bancada.

    ¿Por qué no conformarnos la coalición con un 48.6% del electorado que vencimos el miedo, dijimos NO y seguimos diciendo NO?

    En lugar de un arreglo de cúpulas y partidos ¿por qué mejor nos conformamos con volver a "recoger" a la gente del NO más a los defraudados (muchos "gente sin partido") y dejamos a Johnny, a los neoliberales -vergonzantes y tozudos- y a los partidos pendejos repartiéndose menos de la mitad del electorado (por aquello del desgaste) y con ello derrotamos el modelo neoliberal?

    ResponderEliminar
  5. El problema de estos artículos es que no rescatan las opiniones buenas que sí se dieron entre algunos y algunas que participamos. Enfatizar sólo en aquello que discrepamos no aporta a la construcción de lo que en verdad necesitamos como país y considero que en eso deberíamos concentrarnos en adelante. El reto ahora pasará por enfrentar a un JAM y un PLN dispuestos a abrazar (aunque sabemos que es otro engaño) la socialdemocracia y en consecuencia no tendrán ningún empacho en llamarse progresistas. Nuestra propuesta como coalición debe por tanto, tener esa coherencia ideológica que se pregona y que muy bien ha sido plasmada en documentos como el del Frente de Acción Unitaria FAU, "Gente viviendo con dignidad", esta y otras propuestas son en las que debiéramos como coalición estar desarrollando para diferenciarnos de otros grupos políticos que buscan la unión en función de cálculos electoreros y arribismo político.

    ResponderEliminar
  6. Aunque no estuve presente en la actividad es muy positivs la apertura al debate, por ello toda exposición, especialmente de un experto, debería ser seguida por un espacio para preguntas y discrepancias. Pareciera que las observaciones aquí escritas, se sostienen.

    ResponderEliminar
  7. En mi opinión otro error de Ordoñez es el ignorar que cuando se produjeron estos pactos, estaban bien constituidos bloques socio-económicos con claridad ideologica, en nuestro caso la fragmentación y dispersión es tal que la primera tarea es construir este bloque progresista, para poder negociar con otros actores sociales. Antes no se puede

    ResponderEliminar

Cualquier persona puede opinar. Sin embargo, como en algunos casos no aparece el nombre del usuario, se solicita que estos sean firmados para que cada quien acepte la responsabilidad de sus palabras.