martes, 30 de julio de 2013

Cinco lecciones del proceso de negociación de la coalición progresista.

Poco a poco, casi con cuentagotas, se están dando elementos para lograr una comprensión de lo que pasó durante la semana pasada, entre miércoles y viernes. Un proceso que, si bien no logró llegar a la firma de un acuerdo de coalición entre el Partido Acción Ciudadana (PAC), el Partido Alianza Patriótica (AP) y el Frente Amplio (FA), también abre un panorama diferente.

Ante todo lo importante, creo, es extraer aquellos elementos de enseñanza. Ya son demasiadas las voces que pretenden buscar culpables. No es que no haya culpas, que podríamos endosar a quien corresponda. Ante todo y sobre todo, parto de un principio: La constitución de un bloque político, de carácter progresista, no se va a lograr con un proceso de negociación puntual para un proceso electoral. Existen barreras de diverso orden que, de no tenerse en cuenta a futuro, no permitirá la construcción de una fuerza de esas características. De señalarlas, de comprenderas, puede depender futuros esfuerzos.

No es con discursos o actitudes de voluntarismo que se logran cuajar procesos políticos. Si fuera tan fácil como eso, cualquier forma de tratar de explicar las dinámicas de negociación no tendría mayor sentido. Y ese ha sido, por mucho, el eje que ha articulado muchos de los discursos de quienes se rasgan las vestiduras por no haberse conseguido la coalición. Tampoco se ha acabado el mundo, no necesariamente se debe pensar que ya es inevitable un triunfo del Partido Liberación Nacional (PLN) en el 2014. Darle la espalda al proceso electoral sólo va a facilitar la victoria, ahí sí, de la derecha nacional, llámese PLN o Partido Unidad Social Cristiana (PUSC) ó el Movimiento Libertario (ML).

1. La base ideológica cuenta.

Uno de los elementos que frenaron y obstaculizaron las negociaciones fue, sin lugar a dudas, dos visiones que primaron en el PAC en algún momento. Este partido cuenta en su seno, me parece, con dos visiones que se encuentran enfrentadas dialécticamente. Por un lado prima una visión de que los vectores de orden ideológico deben tener una suma cero. O sea, que si entra una fuerza de izquierda, debe necesariamente entrar una de derecha que anule a la primera. Esa visión fue la que llevó a la anterior dirección de ese partido a negociar, fuertemente, con el PUSC y el ML en algún momento; y de paso, levantar suspicacias con el FA, que no podía entender como entrar a gobernar con esas fuerzas de derecha.

La otra visión es diferente. Reconoce que los vectores ideológicos apuntan hacia el mismo cuadrante, a la izquierda, pero con ángulo diferentes. Ello lleva, siguiendo la símil, a que la suma de estos dé un vector resultante que se desplaza en ángulos intermedios y con magnitudes de avance también intermedias. Es un buen ejercicio de realismo que para el FA es mucho más potable y cercano a lo que considera la necesidad táctica inmediata. Esa visión es la que, nobleza obliga, mantiene el actual candidato Luis Guillermo Solís y el candidato del FA, José María Villalta. Desgraciadamente, el candidato del PAC y su visión, aún no son hegemónicas.

En el caso de AP, debe reconocerse también, Mariano Figueres mantuvo desde un inicio que la coalición debía ser coherente ideológicamente. La enseñanza que extraigo es que cualquier esfuerzo futuro depende, necesariamente, de esa coherencia ideológica básica y debe ser expuesta clara y abiertamente. De no ser así, la liebre saltará más temprano (en la elaboración programática) o más tarde (en la gestión de gobierno).

2. Los liderazgos cuentan.

Los principios de orientación ideológicos no existen per se, no son elementos de trascendencia metafísica. Se encarnan en personas concretas, en caras definidas. En el caso de los partidos políticos, son aquellas personas que ejercen algún nivel de liderazgo, ya sea al interno, al externo o en ambos ámbitos.

Dos de las fuerzas políticas que actuaron presentaron en el momento de ese intento de negociación postrero liderazgos fuertes y legitimados. Por el lado de AP la figura de Mariano Figueres era clara y evidente. Por el lado del FA, pasado el proceso de renovación de estructuras y de elección de candidaturas (presidencial y legislativas), también pudo presentar un colectivo fuerte: Patricia Mora, Rodolfo Ulloa, Vernor Arguedas, Sergio Reuben y José María Villalta (el núcleo “duro”), acuerpado por otros cuadros de dirección (Rocío Alfaro, Roberto Alfaro, Beatriz Castro y -mal decirlo- mi propia persona).

¿Qué pasó del otro lado? No se pudo definir esos liderazgos de manera oportuna. Por un lado existió un engorroso y aún no resuelto proceso de renovación de estructuras. Durante algún tiempo, no existió un Comité Ejecutivo Nacional (CEN) debidamente electo y legitimado para asumir representaciones, se les dió una prórroga al anterior para que culminara el proceso. Una vez electos los órganos de dirección nacional (CEN y Comisión Política -CP-), se abre otro momento de impase; al decidir elegir su candidatura presidencial vía elección abierta, que realizó el 21 de julio, se creó una incertidumbre, ¿con quién estamos negociando?

Desgraciadamente para la coalición, los mensajes que emitían los tres precandidatos y la precandidata, no eran homogéneos en cuanto al tema. ¿Respetarían lo que se negociara? ¿Sería posible que si quienes más fuertemente impulsaban el esfuerzo, si resultaban derrotados, habrían gastado pólvora en zopilotes? Los resultados tampoco ayudaron. Si bien quienes lograron poco más del 70% de la votación apoyaban la coalición, el margen de diferencia obligó a que tan sólo hasta el día 29 de julio se diera una declaratoria oficial. Esto llevó a que el sector proclive a la coalición progresista, si bien lo intentó, no tuvo el tiempo de crear y concitar apoyos a lo interno.

3. Una coalición es un proceso complejo de construcción.

No sé sí todo el mundo lo tiene así de claro. Negociar entre fuerzas políticas, llámense estas partidos o movimientos (al fin y al cabo, las expresiones del movimiento social son expresiones de colectivos políticos), son complejas. No se puede reducir, de forma simplista, a que sí no hay acuerdos se deba a intereses egoístas o a falta de voluntad. Claro que estos elementos pueden entrar a jugar, pero no son los únicos que priman.

Entran elementos de confianza, situaciones de experiencias previas de trabajo conjunto. Se necesita no sólo decir “queremos”, es también considerar que si hay diferentes expresiones partidarias es porque las perspectivas de futuro son diferentes y que debe buscarse la manera de garantizarse que sean respetadas. Nada se logra avasallando, eso no es una negociación, es una simple y llana victoria o derrota.

Lo que pasó en esta semana simplemente es la finalización de una etapa del proceso, si es que realmente se quiere avanzar en esa coalición. Pasó lo que tenía que pasar, se construyó el momento histórico de esa manera y ya no hay forma de cambiarlo. Pero tampoco significa que ya no hay más. La cuestión aquí es: ¿Cómo lograr crear esos canales que fortalezcan visiones de futuro común? ¿Es necesario, o no, antes de hablar de la carpintería definir el tipo de casa que se quiere construir?

Veo que se abre un panorama que puede ser fructuoso. Si se logra plantear luchas en común, si se puede llevar a cabo un accionar coordinado, sin protagonismos excesivos, de las futuras fracciones legislativas, en temas puntuales, se puede ir avanzando en la consecusión de un marco de relacionamiento que facilite el avance.

De igual manera, sin perder de vista que son adversarios coyunturales para las elecciones, llegar a acuerdos de respeto mutuo, colaboración en fiscalización de mesas, apoyos mutuos en caso de una segunda ronda y, porque no, inclusión de las contrapartes en un eventual triunfo de la otra, permitiría avanzar hacia ese objetivo organizativo. La pregunta es, ¿se animaría alguien a hacerlo?

4. Se debe superar la visión estrictamente legalista.

En el comunicado conjunto del PAC-AP-FA, que anunciaba la no posibilidad de conformación de la coalición, lo señalaba correctamente:
Si bien no ha faltado voluntad, creatividad ni buena disposición de todas las partes involucradas, la estrechez del marco temporal y legal que el bipartidismo diseñó con el propósito de inhibir el desarrollo democrático, dificultó de manera significativa dicha aspiración.”
Y es cierto. De manera inexplicable, el marco legal de las coaliciones asume que deben firmarse acuerdos 6 meses antes de las elecciones, aunque las candidaturas se puedan inscribir 4 meses antes. A ello debe agregársele que las coaliciones se extinguen una vez realizadas las elecciones, eliminando la posibilidad legal de mantenerlas. Por un lado hay una queja constante de la atomización partidaria, pero por otro se fomenta de una u otra manera.

Claro está, este mecanismo fue obviado en la administración Monge cuando, producto de una negociación de inspiración claramente oligárquica, se retorció la ley de tal manera que el PUSC se convirtió, de la noche a la mañana, de coalición a partido. Pero eso es harina de otro costal.

Así vistas las cosas, uno de los elementos centrales que debería definirse de previo a negociar aquellos elementos (tramposos a mi visión) que obliga la ley, es definir la manera en que cualquier coalición pueda supervivir al primer domingo de febrero, seguir operando de forma política, creando los mecanismos de coordinación que garanticen la consolidación del proyecto común así como la autonomía de los partidos involucrados. Otro elemento fundamental es la forma en que se puedan incorporar y participar, las expresiones de los movimientos sociales. Con todo esto no se evitaría la instrumentalización eventual de algún partido político, pero sería más difícil para alguno salirse del saco. Ya se vio como un partido, Patria Nueva, inició el proceso y terminó “revoleando el gato” al decir de un viejo compañero de la Zona Sur.

5. La necesidad de la sincronía.

Ya se vió que los tiempos se manejaron distinto en el PAC, AP y FA. Mientras el FA sí avanzó rápidamente en la renovación de sus estructuras y elección de candidaturas, el PAC llegó prácticamente al límite y AP lo logró (¿?) más que en el límite. Si realmente se quiere conformar un espacio unitario a futuro se debe alcanzar un compromiso, con suficiente antelación, de que estos procesos se lleven a cabo de manera sincronizada, garantizando que haya la suficiente legitimidad de parte de quienes actúen como agentes negociadores de los partidos.

Asimismo, debe definirse con claridad y antelación la lógica sobre la que se llevaran a cabo estas renovaciones. El FA, al menos, operó en la lógica de que la coalición debía ser solamente presidencial. Esta lógica nunca fue totalmente rebatida, pero con la entrada del PAC, ya de lleno, el contexto lógico cambió y ello provocó resistencias en el FA. Y esas resistencias provocaron una situación de quedarse parqueados esperando una propuesta que acercara posiciones, talvez de manera un poco pasiva, pero válida.


En suma, pueden haber muchas más lecciones que haya dejado este proceso. A mí me dejó estas cinco lecciones. Pero además me dejó algo más, el poder haber interactuado con personas como Luis Guillermo Solís, Juan Carlos Mendoza, Mariano Figueres y Marcela Guerrero en quienes sentí un verdadero y sincero deseo de avanzar hacia una coalición que pueda incidir decididamente en el futuro inmediato de nuestro país.

jueves, 25 de julio de 2013

¿Ministerio de Confrontación o de Comunicación? Autoritarismo en las palabras.

¿En qué consiste la función de un ministerio de comunicación? La pregunta no es baladí, máxime en estos tiempos en que la capacidad de difundir mensajes prácticamente es en tiempo real y con el factor espacial eliminado como barrera.

La informatización es el elemento más importante de los últimos años, al menos, en cuanto a facilitar a nuevos actores sociales el poder materializar la posibilidad de difundir mensajes. Esto se ha venido comprobando cada día en mayor medida. Los enfrentamientos en barrios pobres de Francia, la llamada Primavera Árabe y el movimiento #Yo soy 132 en México, demuestran el poder que tiene la Internet y plataformas como Facebook y Twitter. Si a ello le sumamos la cada vez mayor conectividad que tienen los teléfonos celulares, vemos que habrá que reformular muchas cosas en la acción política entre los gobiernos y la sociedad civil.

Costa Rica no escapa a esta situación, sobre todo, en el presente gobierno. Sin haber entendido estos nuevos tiempos, el ejecutivo costarricense ha apelado a viejos métodos con nuevas formas. O sea, no ha entendido o no ha podido crear estrategias de comunicación que confronten campañas iniciadas a partir de las redes sociales.

Sólo así podríamos entender que en lo que llevamos del período Chinchilla Miranda, ya hayan pasado por ese ministerio tres personas distintas. El primero fue un fiasco y su premio fue nombrarlo ministro de la presidencia, donde el fiasco se repitió pero esta vez menos visible, en su relación con los(as) diputados(as). Precisamente de la Asamblea Legislativa surge el relevo, una persona ligada directamente a los sectores más aperturistas y neoliberales de la burguesía nacional y a raíz del escándalo del vuelo privado de Chinchilla a Perú, para asistir a la boda del hijo de su vicepresidente Liberman. En este episodio el avión usado pertenece a una compañía con cuestionamientos por posible narcotráfico.

Y llega el tercero en discordia. Se nombra al viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Roverssi. Parece ser que este personaje, de clara y evidente ralea partidaria, realizó estudios en periodismo. Así, se suponía que al nombrar a un comunicador profesional (al menos titulado), podría retomarse ese nexo que está desde hace varios días roto con la sociedad civil, o al menos, con los sectores más opuestos y beligerantes al rumbo que ha tenido este gobierno.

Lastimosamente parece ser que el ministro Roverssi ha entendido que comunicar es loar sin mayor pudor ni rubor las acciones del gobierno. Por otro lado, trata de obviar las fallas en gestión no con el silencio, más bien con la confrontación y la burla. Esta estrategia es sumamente peligrosa y evidentemente contraproducente si es que lo que buscan es bajar un poco la creciente pérdida de legitimidad y tener un poco más de calma social para poder terminar, como dirían en España, la fiesta en paz.

ALGUNOS EJEMPLOS DEL ACCIONAR DE ROVERSSI.

Sacar el fantasma de la conspiración: Un ciudadano acusa a
Chinchilla de haber adquirido unas tierras de forma poco clara. Inmediatamente ella, seamos objetivos, en pleno ejercicio de sus derechos ciudadanos, interpone una demanda por injurias y calumnias. El caso es que en las redes se desata una tormenta de comentarios, algunos a favor y muchísimos en contra, de esta acción de la presidenta. Y es cuando Roverssi usa el fantasma de la conspiración como piedra angular de la defensa de la presidenta.

En un programa de radio[1] manifiesta que hay una preocupación en Casa Presidencial dado que han interpretado estos comentarios (y los del pasado también, suponemos) con un objetivo único “debilitar a la presidenta”. Para colmo de males, este debilitamiento se da “con alguna intención extraña”. ¿Quién es el culpable de tan atroz intento de magnicidio mediático? Según Roverssi una “cantidad impresionante de personas que no existen”. O sea, perfiles en los que quienes aparecen como titulares, no lo son. Una especie de anónimo informático.

Si esto no es jugar con el miedo, ¿qué lo es? Vean los tres elementos centrales: 1) La subversión y la conspiración, 2) La intención es causar daño y mal, pero hasta ahí y 3) Se emboscan en alias, igual que los guerrilleros. La clásica receta de la represión fascista: quieren causar daño al Estado y como no sabemos quienes son exactamente, sospechamos de todo el mundo. Y como todo el mundo es sospechoso, para salvar el Estado es válido reprimir a quien sea y como sea. Luces rojas de alarma deberían estarse prendiendo.

Invisibilizar la disconformidad de la población: Sobre todo esto se ha visto a raíz de las manifestaciones que anunciaron varias organizaciones de Guanacaste. Durante los actos oficiales del 25 de julio, pretendían hacer ver y oír su descontento y malestar por lo que estas organizaciones consideran un abandono y una falta de acción del gobierno, y los que le antecedieron, para dar alguna respuesta a los problemas sociales, económicos y ambientales de la provincia.

Siguiendo la línea de la conspiración, esta vez Roverssi se anima a señalar a un supuesto culpable. Señala directamente al Frente Amplio, el único partido de izquierda con representación parlamentaria, como el incitador de estas protestas. Y ahora sí, aclara cuales son esas intenciones sombrías de las que hablaba. En una nota publicada en un medio digital [2] dice:
"Esto es como la primera plaza pública de un partido
político lo que quieren hacer en Nicoya, pero no parece justo con los nicoyanos...Queremos denunciar y pedirle a los guanacastescos que actúen conforme al derecho que les asiste de proteger este evento cívico tan importante"
De paso deja filtrar otro ¿gazapo? de prosapia sospechosamente fascista. El fascismo, de manera rápida y sin entrar en detalles, asume que el Estado lo es todo, por consiguiente, los intereses del Estado lo son de la sociedad en su conjunto. Esta asimilación por supuesto necesita de encarnarse, obviamente, en quienes detenten el gobierno. Dado que atacar al Estado, entonces, es atacar a la sociedad en su conjunto, parece que hay una especie de llamado a “los guanacastecos” (sic.) para que protejan el evento cívico.

El evento cívico es, ni más ni menos, que el ritual Consejo de Gobierno que se lleva a cabo en Nicoya para conmemorar la Anexión del Partido de Nicoya en 1824. Así, lo importante es la presencia de quienes encarnan al Estado, y defenderlo es actuar “...conforme al derecho que les asiste de proteger...” La pregunta, siniestra por sus posibilidades de respuesta es, ¿cómo protegerlo y contra quién? Dado que el culpable está señalado, ¿sería que pensaba en una contra manifestación? Esa posibilidad sería viable en una democracia o, ¿pensaría en agredirles y aplicar el diálogo del revólver y el cuchillo?

Legitimar a como haya lugar: Parece que parte de su función es la de legitimar a Chinchilla usando el argumento que sea necesario. Dado que parece haber una total incapacidad de utilizar la racionalidad y la objetividad en la exposición de los hechos o en la refutación de las críticas, se comienza a apelar a elementos de orden tradicional y carismático. De lo segundo cuesta un poco más que de lo primero.

La canonización de Juan Pablo II le brindó una oportunidad para ello. En cables noticiosos se dio a conocer que, aparentemente, un milagro que ocurrió en una costarricense fue el elemento final para que el vaticano quedara satisfecho y diera su visto bueno para declarar al fallecido papa polaco como santo. Como no podía ser menos, el catolicismo nacional se da a la tarea de manifestar su alegría, aunque a más o menos el 40% de la población nos traiga sin cuidado.

Roverssi hace una asociación realmente pasmosa, tanto por burda como por oportunista. Se dejó decir que:
"Este hecho (el milagro a Floribeth Mora) borra cualquier cosa, cualquier percepción que haya negativa del país porque es un tema de espiritualidad. De hecho que supera lo común y lo inmediato para convertirse y darle al país una figura de un país llena de valores, donde los ciudadanos del mundo van a estar observando a Costa Rica ahora para ver si efectivamente es una sociedad de valores..." [3]
Simplemente es infumable. No importa que la pobreza no
disminuya, que la brecha social se agrande, que los salarios no alcancen para vivir con dignidad, que los derechos laborales se pisoteen. Nada de eso importa. Dios con nosotros (Gott min uns, tal y como rezaba la hebilla de los soldados alemanes en la Segunda Guerra Mundial).

Esa relación de que los gobernantes son los ungidos por la divinidad no sólo es propia de los autoritarismos de derecha, es una (i)lógica claramente reaccionaria. No se cuestione nada, que cuestionar al soberano (o a la presidenta en este caso) es cuestionar a Dios. Por otro lado, se deja planteada una cuestión harto peligrosa: los valores son aquellos que responden al catolicismo. El gobierno es “bendecido” por el milagro y practica la moral única y válida. Si te opones al gobierno, te opones a su moral y por consiguiente, atentas contra la visión positiva del mismo. ¡No en balde nos gobierna (¿?) la Hija Predilecta de María!

Estas son sólo tres casos en los que se denota, al menos en mi opinión, como Roverssi opera. Es por ello que creo que más que ministro de comunicación, se ha convertido en el ministro de la confrontación.

REFERENCIAS




martes, 23 de julio de 2013

Las elecciones del PAC, sus luces y sombras.

Han pasado 48 horas desde las elecciones que efectuó el Partido Acción Ciudadana para escoger su candidato. Un período que ha sido, de alguna manera, vertiginoso y que para mí que he tratado de seguirle el paso, me ha llevado a concluir ciertos aspectos que quiero compartir.

LAS SOMBRAS DE LA ESTADÍSTICA

El primer elemento que me llamó la atención, el mismo
Hay que reconocer que el PAC ha revoluciona-
do muchas cosas, entre ellas, el no anunciar re-
sultados de votación con números absolutos y
solo con datos relativos.
domingo 21 de julio, se da al momento en que se dan a conocer los datos preliminares de la elección. Las vi por Canal 13, en un avance noticioso. Se hizo la usual puesta en escena para estos casos: el Tribunal de Elecciones Interno al completo en una mesa, flanqueando a su nuevo Presidente. E inició el ritual, que en buena medida se espera estándar; se anuncian los votos recibidos por cada contendiente y se ponderan en términos porcentuales. Sin embargo viene la primera sorpresa, solamente se brindan datos porcentuales, sin mención alguna a los datos absolutos (votos recibidos).

Poco le duró a Mendoza la alegría del triunfo.
De hecho fue candidato 1.0 por menos de 12
horas.
Y comienzan los levantamientos de cejas. La pregunta era inevitable, ¿porqué en el PAC obvian este dato? ¿Sería que la cantidad de votantes fue muy por debajo de los 20 mil que esperaban, según declararon a la prensa? Si bien la periodista de Canal 13 pasó por alto el detalle, en Canal 11 no lo dejaron pasar. Al preguntarle a Juan Carlos Mendoza, hasta ese momento ganador provisional (versión 1.0) el porqué, la respuesta fue elusiva, algo así como “es una decisión de las autoridades del partido.”

Al día siguiente cambia el panorama. Se anuncia que al
Ahora hay un ganador (no oficial) que lo
logra en "photo finish". 
finalizar de contabilizar las actas de cierre, tenemos un ganador provisional (versión 2.0). Ahora el ganador se llama Luis Guillermo Solís con una diferencia de tan sólo 72 votos sobre la versión 1.0. Y ahora sí se dan números absolutos, un poco más de 23 mil votos recibidos. Con un final de “photo finish”, se olvida el detalle de los datos relativos del domingo. Aún no hay ganador oficial, y será hasta el sábado que habría ese ganador.

NO TODO ES COLOR DE ROSA INTERNAMENTE

Lo anterior parece no haber pasado desapercibido a la aspirante Epsy Campbell. Señalada como la ungida de Ottón Solís, resultó la gran perdedora (al menos hasta ahora) en las urnas. Fue relegada a un tercer lugar con poco menos del 25% de la votación. Según el Diario Extra, ella se esfumó [1] (sic.) en la noche del 21 de julio. Comprensible, fue definitivamente su Noche Triste.

Al igual que Hernán Cortés,
pasada la noche triste de la
derrota, Campbell carga pa-
ra dar una última lucha. La
pregunta es, ¿saldrá el PAC
más herido?
Pero al igual que Hernán Cortés, después de llorar con amargura la derrota, decide volver al campo de batalla. El día martes en horas del mediodía, se presenta al Tribunal de Elecciones Internas del PAC y solicita una serie de informaciones que, bien vistas, apuntan hacia un sólo y único elemento: se cuestiona la transparencia del proceso. Esto se puede verificar al leer el facsímil de la nota, que ya circula en la web. [2]. ¿Cómo entender esta actitud? Solo veo dos posibles vías: la primera que tiene suficientes elementos para creer que hay irregularidades o bien galvanizar a sus seguidores y de paso sembrar dudas y sombras en la legitimidad de quien haya triunfado. Cualquiera de los dos aspectos, el daño está hecho.

Y como las desgracias nunca llegan solas, ya hay voces desde la fracción legislativa que descalifica tanto a Mendoza como a L.G. Solís (vale la aclaración, este no tiene cuenta de la Telefónica Celestial). Lo más significativo es que estas voces de recriminación salen de quien opera como agente político de Ottón Solís, Manrique Oviedo. Primero trata a ambos de “irresponsables”, para rematar con la siguiente frase:
No tienen el conocimiento profundo de los problemas nacionales, ni la solución a los mismos”[3]
Por si no bastara esa joya de descalificación, Jeannette Ruiz, otra agente del “ottonismo” se deja decir:
Juan Carlos promovió la división interna de la fracción durante la discusión fiscal. Ese es un tema infranqueable. Él votó el 208 bis (norma del Reglamento) , pero cuando vio que la gente estaba en contra se quitó y boicotea el plan fiscal”[3]
Sinceramente, para quienes hemos vivido un proceso de
Esta imagen, tomada del sitio web de Teleno-
ticias, demuestra que las tensiones se han a-
gudizado en el PAC. Proviene de la página de
Facebook del diputado Jorge Gamboa.
división partidaria, espero que no tengan que pasar por ese calvario, pero pareciera que le han llegado los idus de marzo al PAC.

LA PIFIA DE LAS ENCUESTADORAS

El triunfo de Campbell se daba por un hecho, derivado de la información que brindaban las encuestas. Pero sucede lo contrario absolutamente. Y eso sí que ha sido un verdadero varapalo para quienes creen a pies juntillas que un dato cuantitativo es inapelable. Según las encuestas, a ella la apoyaban entre un 6 y un 4% de la población cuestionada al respecto... ¡y ganó una persona que ni siquiera llegaba al 0,5%! La pregunta es, ¿falló la encuesta?

Personalmente creo que sí y no. Si a las encuestas se les da valor predictivo, de entrada siempre fallaran, porque es imposible inmovilizar la realidad. Las encuestas sólo tienen un valor diagnóstico para un momento específico, sirve para “congelar” la realidad en un momento, pero la Historia jamás se detiene.

Por otro lado, lo que sí es cuestionable es que miden realmente estas encuestas. Porque si la pregunta es algo así como ¿quién cree Usted que ganará la coalición del PAC?, no entrará a jugar tanto la información que haya recabado la persona (que además debe ser muy baja o nula) y lo que realizará será una simple asociación: PAC = Ottón Solís, entendible desde la perspectiva de la exposición mediática. Supongo que si la persona que administra la encuesta es sagaz le señalará los nombres de quienes aspiraban a la candidatura y entonces vuelve a jugar el proceso de asociaciones. PAC = Epsy.

Ahora bien, el grueso de esas personas, suponiendo que realmente midió la capacidad de evocación y asociación, no fueron quienes llegaron a votar. Es muy probable que se haya movido básicamente convencidos(as) del PAC. Incluso llama la atención que la cantidad de votantes, al menos la manifestada, sea muy similar a la de las elecciones pasadas.

MI CONCLUSION.

Parece que la lucha por establecer hegemonías en el PAC, más que cerrarse, se abre y recrudece. El cómo se resuelva marcará mucho de lo que pueda pasar en el futuro en ese partido. Y de una u otra manera, puede que la resolución de este rifirrafe, marcará un quiebre en el desarrollo de la campaña electoral.

REFERENCIAS




miércoles, 10 de julio de 2013

Poniendo luces en la cuestión de la coalición. Mi visión como frenteamplista.

Nota aclaratoria previa: los criterios que se emiten son de orden estrictamente personal y no son la posición oficial del Frente Amplio.

Sucedió lo que era presumible. La semana pasada, el día 2 de julio, el Partido Acción Ciudadana (PAC) presentó a consideración del Frente Amplio (FA) un documento, emanado de su Comisión Política, que pretende dar una bases para la negociación de una coalición. Este documento se le presentó, además del Frente Amplio, a Coalición Viva (CV), Patria Nueva (PN y Alianza Patriótica (AP).

El Frente Amplio se compromete a estudiarlo y responder. Honrando ese compromiso, se discutió en la sesión del Comité Ejecutivo Nacional (ampliado) el día viernes 5 de julio y se redacta una respuesta al respecto. Se le envía a Olivier Pérez, presidente del PAC.

Desde ese día se han suscitado en las redes sociales, con algún efecto de resonancia en algunos medios de comunicación, una serie de mensajes que en lo fundamental se han decantado por dos vías: por un lado un grupo de personas que se manifiestan satisfechas porque el FA no ha entrado en las negociaciones con el PAC y por otro, sobre todo desde la otra parte del intercambio epistolar señalado, en que se acusa al FA de oportunismo, miopía política y (lo más grave para la militancia del FA) de actitudes antipatrióticas. Vaya, que han juzgado y condenado al FA por alta traición.

A mi modo de ver, ninguna de las dos formas de abordar la cuestión tienen una base objetiva, o al menos, dejan patente razones más de orden subjetivo que objetivos. Si bien es cierto en los hechos sociales ambos elementos tienen un peso en su conformación, no podemos dejar de lado unos y privilegiar otros. Es por ello que trataré de exponer lo que considero no se ha dicho en todo este proceso y con ello tratar de brindar elementos para que cada quien (al menos quienes se lean este túnel), forme su propia opinión y comprenda las razones del FA, según su punto de vista.

Para explicar la forma en que presento mis puntos de vista, escogí algunas ideas extraídas de comentarios que se publicaron, sobre todo, en Facebook. También se incluirán, cuando sea pertinente, extractos de la nota que se le envío al presidente del PAC [1]. Lamentablemente, no he podido ubicar en línea el documento que nos entregó este partido, desconociendo las razones de este proceder, máxime que ponen en duda mucho de su discurso de transparencia. [2]

La cuestión de las papeletas legislativas

En el documento entregado por el PAC plantea que:

“2. La forma de elección de Diputaciones: Presentar una lista única de candidaturas a las diputaciones en cada una de las 7 provincias. Para conformar estas listas habrá una negociación de los puestos que ocuparán los partidos políticos coaligados. Cada partido definirá las nominaciones. Las personas propuestas podrán ser vetadas si existieran cuestionamientos asociados a: a) su historia de vida b) el incumplimiento de las normas éticas acordadas y c) la negativa al acatamiento de los principios y orientaciones que dan base al presente pacto de coalición.” (pág. 10)

Como se puede ver claramente, para el PAC es un acuerdo básico necesario (según se desprende del título del documento) que la coalición debe ser no solamente para la presidencia, sino también para las candidaturas legislativas. Empecemos por decir que para el FA esta postura presenta dos dificultades. Las primeras son de orden político, dado que siempre que participamos en reuniones y encuentros que buscaban explorar la existencia de condiciones reales para un acuerdo de coalición, se había manifestado nuestra posición de que estábamos dispuestos siempre y cuando fuera una coalición solamente para la presidencia.

Las razones para ello son sencillas. Es necesario garantizar una cierta autonomía de orden político para los partidos participantes. Y hablo de autonomía política porque desde el punto de vista legal, cualquier coalición se extingue a las 24 horas del día 2 de febrero del 2014. Es una manera de garantizar que en cuestiones en las que existan contradicciones. El PAC conocía esta condicionante para que nos integráramos. También la conocía CV, habiéndosele manifestado desde setiembre del año pasado a Mariano Figueres en una reunión que sostuvo el CEN(a) con él. Y él mismo se comprometió a defender esta posición, como efectivamente lo hizo... hasta el 2 de julio.

A esta “acuerdo básico necesario”, el FA responde:

“-No podemos estar de acuerdo con “una lista única de candidaturas a las diputaciones en
cada una de las 7 provincias”. En primer lugar porque el Frente Amplio, según un acuerdo político interno, ha promovido que la coalición sea únicamente para la papeleta presidencial según consideraciones conocidas desde el proceso electoral anterior.”

Si este párrafo no es coherente con lo que desde hace ya casi 3 años venimos planteando, y
José Merino ya había planteado la posición del
Frente Amplio de buscar una coalición sólo pa-
ra la presidencia y hemos mantenido esa postura.
que es de amplio conocimiento, ¿entonces qué?

Por otro lado existe una limitante de orden legal y estatutario. Las candidaturas a la Asamblea Legislativa deben elegirse, en el FA, por parte de las Asambleas Provinciales. Estos acuerdos deben ser ratificados por la Asamblea Nacional por imperativo legal. Pero hay otro imperativo que para el FA es fundamental: el imperativo democrático.

Si desde un inicio se le delegó a las provincias que eligan sus candidaturas se hizo porque con ello se pretende respetar las bases mismas del partido. Es una manera de que las personas más comprometidas y luchadoras puedan acceder a las candidaturas, sin interferencias centrales. Este imperativo llega al extremo de que la persona que ocupe la candidatura presidencial no pueda designara ninguna candidatura a dedo, cosa que por cierto no existe en el PAC.

Desde hace ya bastante tiempo hemos concluido este proceso, precisamente, porque nadie había rechazado nuestra posición sobre candidaturas coaligadas. Echar atrás este proceso sólo se puede dar por dos vías: que la Asamablea Nacional no ratifique ninguna candidatura o que cada Asamblea Provincial esté de acuerdo con que no se inscriban aquellas personas democráticamente electas en cada una. Porque además de contar con el respaldo de la legalidad, estas 57 personas cuentan con una alta legitimidad.

La primera vía ni siquiera nos la planteamos. Así no operamos en el FA. La segunda implicaría convocar a las 7 Asambleas Provinciales y con sólo una de ellas que se manifieste en contra, la dirección nacional del FA se vería en la obligación de respetar esa decisión. Así se lo hemos hecho ver al PAC:

Las papeletas legislativas han sido definidas en proce-
sos de asambleas provinciales. ¿Con qué legitimidad
o legalidad podría desconocerse ese proceso?
“...En segundo lugar, y lo más importante, porque ya siete asambleas provinciales del Frente Amplio procedieron a la elección de sus candidaturas, de acuerdo a nuestros Estatutos. Esta es una decisión que no puede ya revertir algún otro organismo del partido como el Comité Ejecutivo o la Comisión Política, ni siquiera podría hacerlo la Asamblea Nacional cuya única potestad es ratificar las decisiones adoptadas en el nivel provincial. El único camino que nos quedaría es convocar las siete asambleas provinciales y solicitarles que anulen sus decisiones y autoricen al Comité Ejecutivo a una negociación como la propuesta. Aparte del evidente problema de tiempo para reunir esas siete asambleas provinciales, el hecho es que sí sólo una de las asambleas provinciales no acepta la solicitud, el acuerdo propuesto perdería cualquier viabilidad para el Frente Amplio.”

La pregunta que hay que hacerle al PAC es, ¿porqué provocaron esta respuesta del FA? Sabiendo como lo saben nuestra posición, igualmente “básica y necesaria”, ¿no es más una provocación a que respondiéramos como lo hicimos? No es pun problema de gula electoral. Es un problema de otra índole. Y efectivamente mal arrancaría una coalición en que los mecanismos de participación democráticos son borrados de un plumazo. Eso sí me parecería gula electoral.

Por otro lado, y este es un punto de vista permeado de subjetividad, ¿qué garantía habría de que las propuestas de otros partidos, en una lista única, tengan coherencia ideológica, partiendo del hecho de que es una coalición con una base común progresista? Porque las evidencias de la dispersión ideológica en las pasadas fracciones del PAC nos hacen dudar al respecto, sobre todo y recientemente, en discusiones como la Fertilización In Vitro o la Unión Civil de Personas del Mismo Sexo.

La cuestión programática no presenta problemas.

Esta idea es la que más han querido posicionar personas vinculadas a CV y el PAC. Pero para el FA si las presenta. En el documento de marras hay una serie de párrafos que a nuestro partido le causan dudas sobre la coherencia que tendría un eventual gobierno coaligado. Extraigo algunos:


“7. En materia de servicios públicos estratégicos (electricidad, telecomunicaciones, agua, salud, educación, transporte público, entre otros) debe prevalecer el acceso universal y solidario de la población, mediante estrategias que combinen la acción pública y privada.” (Acápite Gestión Pública, pág. 5”

8. Impulsar una política energética que establezca un equilibrio entre medio ambiente, necesidades energéticas y los derechos de los pueblos y comunidades. (…) Garantizar la satisfacción de la demanda y cobertura eléctrica universal con la participación de las empresas estatales y la acción complementaria del sector privado y municipal. “ (Acápite Gestión Pública, pág. 5)

No creemos posible apoyar ninguna iniciativa que a-
pueste por permitir que la propiedad privada pueda
brindar servicios públicos esenciales y estratégicos.
Contra ellos hemos luchado desde el Combo del ICE.
Estos dos párrafos nos ponen en un predicamento programático. Desde un inicio el FA ha planteado que la prestación de servicios públicos no puede ser abordada con una visión mercantilista. Al plantear el PAC como base de negociación la propiedad privada sobre los servicios públicos, se está llegando a esa visión, aunque sea por medios indirectos. No es de recibo.

Asimismo, hay una serie de temas ausentes, que nos preocupan seriamente. No hay siquiera una mención a la propiedad cooperativa como forma de socialización de la propiedad. Se le pasa al tema del libre comercio, como estrategia de desarrollo, con la sutileza del aleteo de una mariposa bebé. Tampoco hay menciones directas al problema de la tenencia de la tierra. De hecho, la respuesta que se les brindó fue clara al respecto:

Sobre la propuesta programática, consideramos que se debe ir más allá de los postulados generales para concretar orientaciones y políticas públicas comunes. Nos preguntamos si estamos en condiciones de establecer acuerdos básicos comunes en cuestiones como la concesión de obra pública o los contenidos de la reforma tributaria, solo para citar dos ejemplos. Con suficiente tiempo si creemos que hubiera sido posible llegar a acuerdos, pues la propuesta del PAC nos parece una buena base para la discusión.

No hay problemas de tiempo para negociar.

Sí los hay y serios. Ya el FA lo había advertido, sobre todo en momentos en los que no conocíamos planteamientos concretos y definiciones del PAC. Con total transparencia se lo señalamos a Olivier Pérez:

“Las señales recibidas desde el PAC fueron siempre contradictorias. Percibimos en algunos casos sinceras posiciones de caminar juntos, pero que no parecían tener el consenso o la fuerza suficiente al interior de la agrupación. Nuestra percepción durante mucho tiempo fue de la existencia de distintos poderes formales e informales en el PAC que les paralizaron e incluso permitieron el coqueteo con tendencias de partidos tradicionales como el PUSC o con el Movimiento Libertario. Incluso al día de hoy no encontramos en las declaraciones a los medios de comunicación de dirigencia y precandidaturas, una posición conjunta y uniforme, por lo menos en lo que se relaciona con el tema de la coalición, su carácter y fuerzas eventualmente integrantes.

Ese era el verdadero problema en todo este proceso. El PAC le dedicó más esfuerzo a tratar
El CDS era uno de los potenciales partidos coaligados,
al menos para el PAC. Sin embargo, ¿sería viable un
gobierno con un partido que tiene en sus filas a un Al-
berto Trejos?
de llegar a acuerdos con partidos políticos que, claramente, no se ubican en el llamado arco progresista. Incluso, aún en esta propuesta, incluyeron como un actor de la coalición al llamado Centro Demmocrático Social (CDS). El CDS es un desprendimiento del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), en el que participan personajes como Alberto Trejos, exministro de Comercio Exterior y uno de los principales negociadores del TLC con Estados Unidos; Lorena Vásquez, exdiputada del PUSC y férrea defensora de los proyectos del Combo del ICE y del mismo TLC. El CDS recibió el apoyo de Federico Malavassi, que después de su fallido intento de formar un partido neoliberal químicamente puro, como crítica a lo que considera una traición del Movimiento Libertario a esa ideología, se adhirió a este esfuerzo. De hecho, el documento lo menciona así:

“Se autoriza al Presidente del Partido Acción Ciudadana o en su defecto a la Secretaría para que bajo los acuerdos básicos necesarios establecidos en este documento proponga un pacto de coalición con los Partidos Políticos que hasta ahora han mostrado interés: Alianza Patriótica, Patria Nueva, Frente Amplio y Centro Democrático y Social. Para ello iniciará de inmediato las negociaciones.” (pág. 13)

Se rumora que el CDS fue excluido, lo que aún genera más dudas. La primera y fundamental, ¿porqué se incluyó?

A escasos 27 días que vencieran los plazos legales, el PAC salta con una propuesta que debe ser negociada. De hecho, el párrafo anterior, deja claro que la negociación sólo se debe dar “...bajo los acuerdos básicos necesarios establecidos en este documento...” El sábado 6 de julio se reúnen en las oficinas del PAC representantes de CV, PN y AP. Pero la lógica no parece ser el de discutir y negociar para llegar consensos, la lógica fue la de operativizar esos principios del PAC sin mayores discusiones.

Ahí está el problema. El PAC se retardó y pareciera que, como no logró otros acuerdos, apuestan por lo que parece ser en este momento “the only game in town”. ¿Cómo explican esta tardanza? Perece que Olivier Pérez se apropia para sí y su partido de la capacidad de reflexión:

“El presidente del PAC, Olivier Pérez, dijo que en esta etapa de conversaciones entre partidos, todos tienen una desconfianza natural, y que su agrupación tiende a ser más pensante o más lerda para tomar decisiones, porque quieren hacerlo bien.” [3]

Bueno, esa es precisamente una característica que también tiene el FA, o al menos busca tenerla, el poder tomar decisiones reflexionadas y analizadas adecuadamente y no a la carrera o presionados por otros actores. Así, si ahora ponemos reparos no es por mala fe o mala intención, es porque hasta ahora hay una propuesta concreta del PAC y por ello reclamamos ese mismo tiempo que ese partido se tomó. Y por cierto, lo hicieron mal.

El Frente Amplio se cerró a la coalición.

Eso no es cierto, aunque reconocemos que para febrero del 2014 será muy difícil llegar a un acuerdo firme y sólido, más que impuesto. Tan impuesto que hasta el nombre decidió el PAC (Coalición Ciudadana). Incluso se ha dejado abierta la posibilidad de llegar a entendimientos políticos que permitan ir construyendo confianzas y lazos que nos ayuden a avanzar, con los tiempos holgados y necesarios, hacia esa agrupación de fuerzas progresistas. En la respuesta al PAC se menciona:

“El Frente Amplio seguirá persistiendo en su propósito estratégico de avanzar hacia la constitución de esa coalición de fuerzas de izquierda, progresistas y patrióticas, capaz de desalojar a los neoliberales del gobierno y de ir construyendo al mismo tiempo la alternativa, otra hegemonía, que hará que otra Costa Rica sea posible. De no poder avanzar en este objetivo de cara a las elecciones de febrero de 2014, le proponemos al Partido Acción Ciudadana caminar en esa dirección con los siguientes objetivos de corto, mediano y largo plazo:-Propiciar acuerdos que permitan durante la campaña electoral que finaliza en febrero de 2014, un clima de entendimiento, amistad y no agresión entre las fuerzas políticas progresistas y antineoliberales, partiendo de que el adversario está en la otra acera y no entre nosotros.
-Coordinar esfuerzos entre las personas fiscales e integrantes de mesa de las fuerzas políticas progresistas y antineoliberales, para el control y vigilancia de las votaciones el día de los comicios, 2 de febrero de 2014.
-Iniciar procesos de diálogo a partir de marzo de 2014 que permitan avanzar en la articulación de las fuerzas políticas y sociales progresistas y antineoliberales, mediante procedimientos democráticos y participativos y la constitución de una coalición política.
-Auspiciar la formación en la Asamblea Legislativa a partir de mayo de 2014 de un bloque de diputadas y diputados progresistas y antineoliberales, que desde sus curules y desde las calles contribuya a fortalecer la articulación político social de las fuerzas alternativa
-Impulsar con renovado esfuerzo el surgimiento de una o varias coaliciones que accedan al poder local cantonal  en el proceso electoral de febrero de 2016, bajo principios programáticos comunes.
-Contribuir a superar, en la medida de nuestras posibilidades, la dispersión de los movimientos y organizaciones sociales del arco progresista, cuya contribución y participación en una articulación electoral es indispensable.
-Apoyar esfuerzos como el de la Coalición VIVA, dirigidos a darle voz y organicidad a la ciudadanía independiente, que no quiere pertenecer a ningún partido político pero si contribuir al surgimiento de una alternativa al neoliberalismo.”

Una apreciación personal, el Frente Amplio nunca contó.

Creo que el Frente Amplio estaba descartado desde un inicio en el escenario que imaginaron el PAC, CV, PN y AP. Su inclusión entre los partidos que podrían coaligarse simplemente respondía a la necesidad de buscar ese “otro” al que endigarle la causa de todos los males y desgracias que el destino depara. Un poco el discurso centrista: no tenemos a la izquierda ni a la derecha, sólo queda el centro (que por cierto, en un arco el centro es posición cero, o sea, la nada).

Me parece que ese 2 de julio, la puesta en escena no contemplaba al Frente Amplio, cuya respuesta a la Coalición Viva del mes anterior fue, de una u otra manera, interpretada como un portazo en vez de una llamada de atención a que la puerta se cerraba. Tanto así que, según me relatan, hasta hubo una cierta dosis de sorpresa al ver llegar la delegación.

Sólo así se explica la actual actitud del PAC, el silencio absoluto sobre nuestras observaciones. La carta que se le envía a Olivier Pérez cierra con este párrafo:

“Habiendo adoptado estas consideraciones el Comité Ejecutivo Nacional ampliado las someterá a conocimiento, discusión y resolución definitiva de la Comisión Política del Frente Amplio, convocada para el día sábado 13 de julio de 2013, y les expresa la voluntad de reunir a los Comités Ejecutivos de ambos partidos o las personas designadas para tales efectos, la próxima semana, con el fin de ampliar estos criterios de manera presencial y si ustedes lo tienen a bien.”

No hay en ese párrafo un no rotundo. Externamos preocupaciones y reservas pero aún así, como corresponde a un partido que toma decisiones colegiadas, nos comprometimos a llevar la cuestión a nuestra Comisión Política. Pero no ha habido respuesta [4].

Espero que estas apreciaciones faciliten a quienes leyeron este túnel llegar a sus propias conclusiones. Pero independientemente del desenlace, lo importante en todo esto es tener la madurez suficiente para que, si no hay acuerdos, no se cierren los canales de comunicación y colaboración. La lección es clara, una coalición real, más allá de lo legal electoral, pasa por un proceso de largo aliento y no se puede hacer, como dice nuestro pueblo, contra el cacho.

NOTAS


[2] Partido Acción Ciudadana. (2013). Acuerdos básicos necesarios para un pacto de coalición del PAC con otros partidos políticos. Dicho documento está en manos del autor, el cual se sentirá muy complacido de enviarlo a quien así se lo solicite.


[4] El 10 de julio se le dirige esta nota al PAC:

“A los compañeros y las compañeras del Partido Acción Ciudadana:
En nuestra calidad de Presidenta y Secretario General del Frente Amplio queremos expresarles nuestra preocupación por la ausencia de respuesta de parte del Comité Ejecutivo Nacional del PAC a nuestra carta del pasado viernes 5 de julio.
Nuestro Partido tiene convocada para el próximo sábado 13 a su Comisión Política, con el propósito de conocer un único punto: las posibilidades y condiciones para que pueda surgir una coalición progresista que participe en el proceso electoral que se avecina.
Esta convocatoria nuestra responde a la necesidad del Frente Amplio de consultar con los organismos partidarios, la posición que debe adoptar nuestro Partido ante un tema que consideramos crucial.
Contábamos con la respuesta de ustedes a nuestros planteamientos, pues sería un insumo central para la discusión del sábado.
Expresando de nuevo nuestra preocupación ante su silencio, les solicitaríamos fraternalmente su respuesta.

Patricia Mora Castellanos, Presidente del Partido Frente Amplio
Rodolfo Ulloa Bonilla, Secretario General del Partido Frente Amplio”